viernes, 14 de octubre de 2011

DUDAS DE CARÁCTER DIDÁCTICO

Aprovecho la "irrupción" de mi amigo y mi otrora profesor Manolo -principal artífice de mi amor a la vertiente lingüística de la materia de Griego y, de todos los que he conocido, el docente de secundaria mejor preparado al respecto- para exponer una serie de dudas metodológicas que me han asaltado según avanzaba en la edición del documental. Se agradecen aportaciones de los demás seguidores y lectores, sean o no especialistas.

1. ¿Debería introducir clips de audio con la pronunciación de los sonidos estudiados? Me he comprado un CD de la AFI (Asociación Fonética Internacional) que contiene prácticamente todos los sonidos de las lenguas conocidas, y me gustaría darle provecho.

Ventajas: el documental se hace más inteligible y se logra acentuar la diferencia esencial entre lengua (sonidos) y escritura (representación gráfica de sonidos).
He aquí un ensayo que acabo de hacer:

 

Desventaja: tengo que bajar considerablemente el volumen del audio (la banda sonora de la parte inferior):


En cualquier caso, tengo decidido hacer esto en la versión ampliada del documental.

2. ¿Debería prescindir, en aras de la simplicidad, de los signos diacríticos? Me refiero a los que se usan en Lingüística para representar ciertos sonidos, por ejemplo, los contenidos en el nombre de la letra fenicia ḥēt (raya de vocal larga y punto de fricativa faríngea sorda). Si lo hago, identifico la fenicia con la h griega, lo cual es erróneo, pero creo que en ese punto el alumno ya estará lo suficientemente abrumado por el torrente de datos como para que sigamos hilando tan fino:


Por ahora estas dos, para no abrir demasiados frentes.

4 comentarios:

  1. Gracias, Jose, por tus loas, a todas luces exageradas. La primera duda creo que la resuelves tú mismo al indicar su ventaja. Al alumno le resultará más útil conocer los sonidos que hay detrás de nombres de fonemas tan raros respecto de los comúnmente por él conocidos.
    Respecto de la segunda duda, creo que dejaría los signos diacríticos, que para eso son, para diferenciar. Esta misma duda se presenta para todo docente cuando inicia la enseñanza de la lengua griega; ya hace tiempo que decidí sí explicar los acentos en este punto, sobre todo en lo referente a las leyes de limitación. Por muy complejo que sea, siempre quedará algo, aunque simplemente sea el interés por saber. También creo que deberías cambiar la palabra sonido por fonema, más apropiada en el concepto científico en el que te mueves. Υγειά.

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  2. Déjate de falsas modestias, a estas alturas...

    Creo que tienes razón en lo de los signos diacríticos, sobre todo teniendo en cuenta que siempre puede quedar algo y que, en todo caso, para evaluar a los alumnos no les voy a pedir nada de eso ni de los demás contenidos presentes en el documental, que sólo sería un complemento al tema del alfabeto.

    En cuanto a la idea de los audios, coincides con Elena, una amiga que me acaba de escribir por correo.

    En lo de los sonidos, no puedo darte la razón si desconoces el uso de "sonido" como término lingüístico que se refiere a la realidad física, fonética, opuesto a "fonema", que designa la unidad distintiva, es decir, la realidad fonológica. Si lo conoces, como así creo, sí te la doy, en la medida en que las escrituras son fonológicas. En cualquier caso, tomo nota y usaré siempre el término "fonema".

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  3. Bueno, pues entonces te la devuelvo diciendo que jamás tuve un alumno con tanto interés por el mundo clásico, capacidad de trabajo y, por supuesto, conocimiento como un tal José A. Castilla. No sé si recuerdas por aquellos días en Moguer mis inquietudes por la lengua griega actual y tus primeras reticencias, que se sumaban a las de los "intocables": si eras clásico no podías apreciar lo moderno, por espurio, y viceversa. Poco tardaste en cambiar felizmente el rumbo y dedicarte a investigar sobre este nuevo frente (te pasé una gramática neogriega, que conseguí en Chíos allá por el 84, poco tiempo después de oficializarse el demótico, cuando no había ni diccionarios, pues todos olían a kathareúousa). Lo que no sabe todo el mundo y es lo que más aprecié de ti fue tu punto de partida: hijo de familia humilde, con dificultades para obtener la mínima fuente bibliográfica, que no fuera de la biblioteca de Moguer o de lo poco que yo tenía en casa y ¡con un una radio trasto para de madrugada por onda corta o f.m. a duras penas sintonizar las cadenas radiofónicas griegas, de noticias y de música tradicional, que grababas en cintas magnéticas, que me pasabas en copias y que guardo con cariño. El fruto, con tales rudimentos tardó poco en llegar; si añadimos tu pasión por saber, entenderemos tu capacidad de trabajo e investigación, de la que se nutren tus alumnos y los colegas que te rodeamos. Deberías buscar un lugar en la universidad, aunque ya sabemos aquello cómo funciona (sintaxis descoyuntada :-))...
    Respecto del uso del término fonema, sólo quería decirte que sería preferible esta denominación para, en este caso, het (ḥ)y he y, por lo general, para todas las grafías del alfabeto, precisamente por su carácter distintivo. Sin duda, lo que nos explicas a todos, alumnos tuyos, son realidades físicas, sonidos y nadie creo que piense que estés analizando diferentes pronunciaciones de los antiguos fenicios. No debes, en cualquier caso, ser tan tajante como indicas al final, pues el término "sonido" podría ser el término negativo de la oposición, para entendernos. μία κόρη τρικεριότιτσα...

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  4. Cierto, olvidé "de" decir que también tú me pusiste sobre la pista del griego moderno. No sé qué habría sido de mis viajes por Grecia, especialmente el último, sin ese conocimiento, que me abrió tantas puertas, por ejemplo, ésta: http://enbuscadeeros.blogspot.com/2010/09/en-primera-fila.html

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